25.06.2010
Hazaña de Martín Palermo
Testigo directo de su emoción
 
Noche fría en Polokwane y la Selección Argentina no podía frente a Grecia. Partido áspero, trabado y con el marcador en cero.

Cinco minutos del segundo tiempo y Diego Maradona mandó a calentar a cinco suplentes: Heinze, Garcé, Pastore, Di María, Higuaín y Martín Palermo.

 Como el partido se complicaba, Maradona llamó a Di María quien reemplazó a Maxi Rodríguez.

Gol de Demichelis para el 1 a 0. Diego llamó a Pastore para reemplazar a Agüero.

A la Argentina le quedaba una modificación y Palermo seguía corriendo al lado mío, detrás del arco que defendía el griego Tzorvas. Al darme vuelta para ver las novedades de los sustitutos, sólo atinó a mirarme y reírse mientras elongaba y aguardaba el ingreso más esperado de su carrera.

Treinta y tres minutos del segundo tiempo, Maradona se reunión en el banco con Mancuso y Enrique. Luego de la charla de treinta segundos, el dr. Villani salió gritando y haciendo señas “Que venga el nueve”. Como ese número lo tiene Higuain, fue el goleador del Real Madrid el que salió corriendo. No obstante su trote fue interrumpido por el dr. “Vos no, …Palermo”! Inmediatamente el héroe de Boca, salió disparado para recibir indicaciones del técnico.

Treinta y cinco minutos del complemento, último cambio en Argentina, salió Diego Milito, ingresó Martin Palermo.

En ese mismo momento, un oficial italiano de prensa de la FIFA me vino a buscar para realizar la notas en el vestuario. Aunque parezca mentira, los privilegiados que vemos el  Mundial en el campo de juego, nos perdemos los últimos cinco minutos de los partidos.

Al llegar a la antesala del vestuario, la FIFA nos consultó qué jugadores queríamos para las entrevistas. Luego de mirar a mi productor de Telefé, coincidimos en que Palermo era nota por su debut, y también porque algo intuíamos.

Me conecté los auriculares para probar audio, y comprobar el retorno.  El relato de Vignolo era impecable, y se venía un ataque argentino. En ese instante a un minuto del final escuché la jugada que conmovió al país. Palermo otra vez hacía historia, esta vez en un Mundial, para cerrar 2 a 0 la victoria argentina.

Final de una histórica transmisión de Telefé, para dar paso a las entrevistas. Martín Palermo, bajó las escaleras emocionado como hacía tiempo no veía a un jugador profesional. Se ubicó en el box de la FIFA y temblando por el impacto positivo en su vida futbolística, quizá lo mejor en sus 36 años. Antes de preguntar, él fue quien tuvo la iniciativa, confesando no poder creer lo vivido. Tuve que tocar su pecho para ver sus aceleradas pulsaciones y arrancar la entrevista.

Luego de la misma y de la conexión con Vignolo y Niembro, se sacó los auriculares, le agradecí el momento, y lo observé como se fue caminando rumbo al vestuario, mirando al piso y tomándose la cabeza, todavía conmovido por el gol de su vida.

Terminó la transmisión, y me pasé la noche reflexionando sobre varios temas. La constancia, perseverancia y espíritu indomable de un jugador que no deja de sorprender, y como el destino a veces me da oportunidades impensadas. Aunque me perdí el gol más visto por los argentinos de los últimos tiempos, el 22 de junio viví cosas imborrables en la fría noche de Polokwane.

 

 

 

 
 
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